24 de abril de 2013

ESPECIAL BROCHES, 1ª PARTE

Como vengo anunciando hace días, vamos a dedicar varias entradas a los broches.
Y como tengo mucho que contaros, vamos al grano!

Hoy vamos a transformar, de forma muy sencilla, un top, con escote "palabra de honor", con tan sólo un broche, y unas cintas o unos pañuelos. Algo que todos tenemos en casa, o que podemos adquirir fácilmente.

Empezamos:

Aquí tenéis el top. Más básico no puede ser.




Con una cinta, pillada por el propio broche en el escote, logramos un efecto de tirantes, que cambia totalmente nuestro top.


Os muestro cómo va sujeta la cinta.
Antes de colocar el broche definitivo, la hemos centrado y prendido con un alfiler. Pero no olvidéis quitarlo después!!



Si tenéis que comprar la cinta, o antes de cortarla, tened en cuenta que hay que dejar suficiente largo para hacer una lazada en el cuello (por detrás). Con dos metros tenéis de sobra.
En cualquier mercería podréis encontrar muchos tipos de cintas. De raso, de algodón, estampadas..., y suele ser algo muy barato, así que, si te gusta la idea, compra varios colores, para poder customizar tu top de distintas formas.


Os dejo otro ejemplo, con otro broche y otro color de cinta.





Ahora, en lugar de anudar la cinta en el cuello, vamos a dejar los extremos en el pecho, para que también nos sirvan de adorno.


Misma idea que antes: se coloca bien la cinta antes de poner el broche, y se prende con el alfiler que retiraremos al final.
He hecho un cortecito en diagonal a los extremos, para que el acabado sea más completo.

Si quieres asegurar que nada se te mueva, puedes sustituir ese alfiler por un imperdible pequeño, que no hará falta quitar después, con lo que todo quedará más sujeto.





Ahora vamos a hacer lo mismo, pero trasladando la cinta y el broche a un lado, consiguiendo un efecto de asimetría, que le da un toque muy original al top.


En este caso, la cinta también se anuda en la espalda.






Ahora cambiamos las cintas por los pañuelos. Nos vale también algún retal de tela, a ser posible, vaporosa, tipo gasa, u otro tipo de seda finita que tenga un poco de caída.

El resultado final va a ser éste. Como veis, la seda queda suelta en la espalda, lo que le da un toque muy femenino.


He cogido este pañuelo en verde agua muy pálido, porque quería conseguir un contraste fuerte con el color del top. El broche hará de nexo entre los dos colores, con lo que se convierte en complemento básico para el resultado que queremos lograr.

Enrollamos el pañuelo y lo colocamos como veis en la foto de abajo.
Dejamos un lado suelto y el otro lo prendemos como hacíamos con las cintas. Da igual que ese recogido no quede muy limpio, porque con el broche no se verá.


Hacemos un nudo, pasando la parte que teníamos suelta, por debajo del "tirante" que habíamos logrado al prender el pañuelo.


En la foto de arriba, el extremo ha quedado por delante, pero es para que veáis bien cómo va el nudo. Coged ese pico y tirad hacia atrás. Ha de quedar por la espalda.

Por delante quedará así:


Ya podemos colocar el broche definitivo.
Si has utilizado un alfiler para sujetar el pañuelo, en lugar del pequeño imperdible que os comentaba, es el momento de retirarlo!





Y ahora lo vamos a complicar un poquito más:


También vamos a necesitar un pañuelo. Yo he cogido éste estampado, para variar más todavía el top básico que teníamos al principio.

Primero lo vamos a doblar un poco. Yo lo suelo extender en una mesa, lo coloco en forma de rombo, meto un pico hasta el centro, después el pico de enfrente, también hasta el centro, y luego, o lo enrollo, o lo doblo un poquito, dependiendo de cómo lo vayamos a utilizar.
Me gusta hacerlo así, porque quedan muy bien escondidas las costuras de los bordes, y porque logramos más longitud en la tela, que si lo hiciéramos sobre un cuadrado.

Una vez que tenemos la tela lista, la vamos a colocar sobre el top de esta forma, y los extremos los vamos a anudar en la espalda, lo más centrados posible.


Da igual si de momento no os queda muy perfecto colocado, porque luego con el broche todo se corrige.

Aquí tenéis la espalda. Así debe quedar:


Ahora vamos a ajustar la tela al pecho, colocando un imperdible en el centro, que va a recoger, no sólo el pañuelo, sino también el top. De esta forma evitaremos que se nos mueva y conseguiremos que la seda quede justo adaptada a la altura del escote.
No hace falta pinchar el pañuelo; sólo el top. Digamos que el imperdible nos sirve de pasador para la tela superpuesta.

En este caso, este imperdible no se retirará después, porque aquí necesitamos que vaya bien sujeto.


Colocamos un poquito la seda, para que el efecto del drapeado nos quede bonito, y ya podemos poner el broche final.
Al ser un pañuelo estampado, he cogido uno algo más sencillo que otros que hemos visto, y a tono con los colores del dibujo.




Mañana bajaremos los broches de LAMARRIED unos cuantos centímetros, y daremos otro aire a la cintura.



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